Ayudamos a tu organización a verificar si las capacidades descritas en sus planes de continuidad, crisis o recuperación tecnológica pueden ejecutarse de forma realista ante una interrupción.
Nuestro objetivo es comprobar que lo definido sobre el papel se corresponde con la capacidad real de actuación de los equipos, los recursos disponibles, los tiempos de recuperación, los procedimientos y la coordinación entre áreas.
1. Revisamos los planes y capacidades declaradas
Analizamos los planes de continuidad, recuperación, crisis o contingencia para identificar qué capacidades, recursos, tiempos y procedimientos declara la organización.
2. Contrastamos la realidad operativa
Verificamos si los equipos, sistemas, proveedores, instalaciones, herramientas y procesos disponibles permiten ejecutar lo previsto en los planes.
3. Evaluamos roles y responsabilidades
Comprobamos si las personas implicadas conocen sus funciones, tienen capacidad de decisión y disponen de la información necesaria para actuar.
4. Validamos tiempos y dependencias críticas
Revisamos si los RTO, RPO, prioridades de recuperación y dependencias definidas son realistas y alcanzables.
5. Identificamos brechas de ejecución
Detectamos diferencias entre lo planificado y lo que la organización puede realizar realmente, priorizando las mejoras necesarias.